En muchos países el gambling —casinos, loterías y apuestas— es tema caliente en campañas electorales y debates parlamentarios. En Nicaragua, en cambio, el juego con dinero rara vez salta a los titulares políticos. No es un eje de polarización ni una bandera central de ningún sector.Esta relativa calma no es casualidad. Responde a una combinación de factores culturales, económicos y de prioridades de la agenda pública. Y, bien aprovechada, esa estabilidad abre espacio para un desarrollo más orden [...]